domingo, 17 de mayo de 2015

Del buen y noble "cáñamo" a la demoníaca "marihuana": el devenir insólito de la Cannabis Sativa

¿Por qué se prohíbe el cultivo de esta planta (marihuana, “Cannabis Sativa”) si está comprobado que puede aportar múltiples beneficios desde un plano medicinal, hasta la manufactura de productos imprescindibles como el papel, la ropa y los hidrocarburos, o incluso proveer de elementos necesarios para la construcción y la gastronomía?
“Richard Schoeder señala: «La explicación más verosímil es también la más sencilla. La marihuana cobró importancia cuando la enmienda constitucional número 18 y la Ley Volstead se prohibio el alcohol (en EEUU). La marihuana era un sustituto barato y 'satisfactorio' del aguardiente, producía los mismos efectos 'estimulantes' y no era, en principio, ilegal”. (Schroeder, Richard C. El mundo de las drogas, Edamex, México, 1993, ISBN 968-409-175-3)
Previamente a la prohibición de su cultivo – que ya veremos lo que la motivó, y nada tiene que ver con el consumo con fines recreativos sino industriales – veremos los usos que tenía en EEUU, dado que fue el país que dio origen a esa prohibición. Los datos brindados pueden chequearse en fuentes que son legitimadas tradicionalmente, como la Enciclopedia Británica, la cual durante 150 años fue impresa en papel de cáñamo.
- Hasta 1830, en EEUU los libros de texto escolares estaban impresos en papel de Cannabis Sativa. Así también los mapas, biblias y como si fuera poco, la mismísima Constitución de los EEEUU. 
- En algunos estados de dicho país, su cultivo fue OBLIGATORIO en los siglos XVI y XVII, dados los enormes beneficios que la planta generaba como materia prima.
- El cáñamo – su subproducto-  fue vital para la navegación durante siglos ya que 90% de las cuerdas que se utilizaban eran elaboradas con este material.
- Previo a la introducción del algodón en 1820, el 80% de las prendas y telas en general eran elaboradas a partir de esta planta.
- La mayoría de las obras de Rembrandt, Van Gogh, Monet, y muchos otros, se pintaron sobre canvas hechos a base de cáñamo.
- Henry Ford, fundador de la “Ford Co.” construyó su primer modelo de automóvil utilizando cáñamo como principal materia prima y estaba diseñado para operar con combustible también generado a partir de esta planta. (Argentinos, ver referencia a la alconafta tucumana, producida a partir de la caña de azúcar, o el biodiesel…)
En 1916 el Departamento de Agricultura de EE.UU. predijo que para 1940 todos los libros serían impresos en cáñamo, lo cual implicaría que no se tendrían que talar más árboles.
Una hectárea cultivada con cáñamo produce 4 veces más papel que la misma superficie plantada con árboles. El crecimiento del cáñamo es veloz a comparación del de un árbol. El proceso de extracción de la materia bruta requiere entre 4 a 7 veces menos esfuerzo en maquinaria (dado que la invención de la “descortezadora” lo convirtió en una tarea extremadamente ágil), lo cual además, apareja menos contaminación ambiental.
CRIMINALIZACION
La criminalización de la marihuana en Estados Unidos tuvo sus primeros antecedentes en 1906, en el Distrito de Columbia, con la primera regulación en torno al cultivo de esta planta. Posteriormente siguieron Massachusetts (1911), Nueva York (1914) y Maine (1914). Mientras que en 1913 California pasó la primera ley de prohibición de marihuana y Wyoming (1915), Texas (1919), Iowa (1923), Nevada (1923), Oregon (1923), Washington (1923), Arkansas (1923), y Nebraska (1927) le siguieron.
Ya en 1932 se creó el Uniform State Narcotic Act para invitar a los gobiernos estatales a que se unieran, sin excepción, a esta campaña nacional por criminalizar o al menos regular el uso de marihuana.
Cuatro años después, en 1936, durante la “Convention for the Suppression of the Illicit Traffic in Dangerous Drugs” llevada a cabo en Ginebra, Estados Unidos promovió ante el resto del mundo, a través de su “Federal Bureau of Narcotics”, un tratado de criminalización de cualquier actividad relacionada a la marihuana, la coca, y el opio (incluidas su cultivo, producción, manufacturación, y distribución) con excepción de contextos médicos y científicos. El Artículo 2 de esta convención invitaba a todos los firmantes a castigar severamente, en particular con penas que implicaran la privación de la libertad, a toda aquella persona que se involucrara con estas actividades neoilícitas. Sin embargo, muchos países presentes se negaron a suscribir ciertos apartados del tratado y Estados Unidos, principal promotor de la convención, se negó a firmar alegando la flaqueza del resto de las naciones, sobre todo en asuntos relacionados a la extradición y la confiscación de bienes ligados al tráfico de drogas.
Por ende, al analizar esta historia se puede percibir como un gesto bastante raro, incluso esquizofrénico, la transformación de la posición estadounidense frente a la marihuana. Súbitamente Estados Unidos pasó de vivir un romance idílico con la cannabis a promover enérgicamente su prohibición y castigo.
Entonces pues, hay que ver y buscar qué fue lo que convirtió a la 8va maravilla en el mismísimo diablo.
EL PORQUE DE LA DEMONIZACIÓN DE LA CANNABIS SATIVA
La planta generaba una materia bruta excesivamente versátil, multifacética y encima con cualidades para diversas áreas.
Se puede generar desde combustibles y aceites comestibles, hasta ropa y todo tipo de telas, pasando por cuerdas y medicamentos y, por supuesto, papel.
Las bondades de la Cannabis incomodaban a algunas corporaciones poderosas, Sin embargo, esas mismas bondades serían artífices de su condena.
Había corporaciones ganando fortunas con los hidrocarburos, el algodón y el abastecimiento de papel de uso industrial. Parece que el principio fueron DuPont y la Hearst Company (de Randolph Hearst, magnate de los diarios de la época) las que pusieron todos sus esfuerzos en promover y hacer lobby para la prohibición de la siembra de esta planta.
1) Andrew Mellon (banquero), fue elegido por Hoover como el tesorero de su Gobierno. Mellon era el principal accionista de DuPont. En década de los 20’s a los 40’s, se consolidó como la empresa Nº 1 en la producción de petroquímicos y polímeros. A ambas ramas productivas, la Cannabis les hacía un agujero infinito, pues de ella podían extraerse tanto fibras naturales económicas que no hicieran necesario el consumo del nylon (ppal. fuente de recursos de DuPont en ese momento y la niña de sus ojos), como de combustible vegetal que iba en contra de la apuesta por los hidrocarburos.
La industria del algodón sureño, además, la veía como una competidora que le ganaba sin lugar a dudas su lugar en el mercado por la pronta reproducción de la Cannabis vs. la cosecha anual del algodón.
No casualmente siendo Secretario del Tesoro Mellon logró designar a su sobrino, Harry Anslinger, en 1930 como el Primer Comisionado del “Federal Bureau of Narcotics”. Si bien el lobby contra la cannabis databa de 1910, la FBN dio comienzo a la guerra contra la Cannabis, y fue la que logró su prohibición.
2) La segunda industria que se veía gravemente amenazada por la Cannabis, era la papelera. La producción del papel industrial era controlada por la Hearst Company, que era la ppal. proveedora del área de productos de papel de una empresa suya, la hoy denominada “Kimberley Clark”. Tanto para la Hearst Company como para la DuPont, era estratégico desterrar a la Cannabis del mercado. El vínculo con los productores de papel no derivado de la Cannabis y sus ganancias, lo hacían necesario.
Por tanto, presionó al Gobierno para que se criminalizara el cultivo de la Cannabis a través del órgano creado a tal efecto, el “Federal Bureau of Narcotics”. Para tal fin, puso a disposición de la FBN su red de diarios para desarrollar una campaña cultural propagandística en contra de la Cannabis, y es allí donde surge el nombre que hasta ese momento no se mencionaba: MARIHUANA.
Aquí cabe hacer un aparte, pues si este extraño devenir de la Cannabis ya es un tanto delirante, el uso de dicha palabra es absolutamente insólito: La etimología la palabra “marihuana” es de origen azteca o nahua, de los Mexicas. Viene de la unión de las palabras “náhuatl” (“MALLI”) “hierba que se enrosca, o hierba para tejer” y “HUANA” que se asocia con “tlahuani” y de allí a “borracho” y de ahí a “alterado en mente, cuerpo y percepción”. Combinado, arroja (como reconoce la DRAE) “MARIGUANA”, quien no menciona la etimología de esta palabra.
En México, “Juan” era llamado cualquier soldado raso, y “Juana” o “Marijuana” la prostituta cuartelera o soldadera (mujer que acompañaba a los soldados en campaña, la que los “divertía o hacía olvidar sus obligaciones”. Dado que en los ámbitos cuarteleros y castrenses se consumía la cannabis con fines recreativos, “Marijuana” quedó como la derivación. Esta palabra era del argot mexicano, de los consumidores de prostitutas y de cannabis con fines recreativos.
Dado que la letra “H” en inglés tiene sonido de “J” se transformó en “Marihuana”.
Volviendo entonces a la campaña mediática de Hearst, se eligió no hablar de “cáñamo” para su criminalización (dado que no tenía ninguna asociación criminal sino por el contrario) y reemplazarla por la palabra “Marihuana”, una palabra conocida por sus connotaciones negativas, fonéticamente agradable, breve, precisa a los fines de su “maldad” y adecuada para demonizar a la Cannabis o cáñamo. Fue parte de la iniciativa de los redactores de la propaganda, a los cuales además les “simpatizaba” que la palabra sonara a algo extra-EEUU, y además, mexicano.
Es imposible no vincular la propaganda con la crisis económica de 1929, con 14 millones de desempleados. Hubo, además de la escasez de trabajo, proliferación criminal. La mano de obra barata de procedencia mexicana agravaba la crisis, lo cual llevó a un rechazo cultural y étnico. La palabra "Marihuana” elegida para la campaña de desprestigio, no era inocente en este entorno. Era una palabra de origen mexicano, de sonido latino, y la propaganda la asociaba con el delito y la falta de moral. Una herramienta invalorable.
3) Como si nos faltaran actores en esta historia, la industria del tabaco (que ya estaba consolidada) la veía como una competidora desleal, dado que cualquiera podía armarse un cigarrillo de cannabis con una planta en el fondo de su casa o en una maceta, y autoabastecer su consumo personal, prescindiendo por completo de la producción industrial. Era una época donde el consumo de cigarrillos de tabaco estaba totalmente integrado en el consumo diario. Asimismo, se había comprobado que quienes consumían cannabis consumían muy pocos cigarrillos de tabaco. Las grandes tabacaleras pues, apoyaron la cruzada con la cannabis.
4) Párrafo aparte merecen los científicamente comprobados beneficios de la Cannabis en el área de los paliativos analgésicos o en algunos casos, curativos o retardadores de efectos. A la industria farmacéutica –que desarrolló sintéticos para que han comprobado ser menos efectivos y más costosos- , le convenía hacer lobby en su contra. (Al pie, los beneficios que le han sido reconocidos científicamente)
Se dice que existió una reunión entre poderosos empresarios de ese momento, donde la FBN con ellos una guerra formal contra la cannabis, y se diseñó la bajada de línea mediática para instaurar en el imaginario colectivo: la ahora “marihuana” era una planta nociva para la sociedad y para la salud, provocaba pérdida temporal de la moral,  violaciones, homicidios, accidentes de tránsito y locura temporal, y su cultivo, consumo y distribución debía ser fuertemente perseguido, denunciado y descalificado.
Comenzó el ataque mediático desde los medios de Randolph Hearst, indicando al consumo de la cannabis como responsable directo de delitos insólitos anteriormente citados.
El lobby hollywodense colaboró con 3 filmes del rubro denominado “exploitation” (*), a saber:
“Marihuana, la droga diabólica” (‘Marihuana: Assassin of Youth’ - 1935), 
“Locura de Porro” (Locura de la marihuana o Digan a sus niños o Locura por el cannabis o Locura canábica ‘ - Reefer Madness’ aka ‘Tell your Children’ – 1936) y 
“La Droga del Diablo” (‘She Shoulda Said 'No'!’ aka Wild Weed; Marijuana, the Devil's Weed; The Story of Lila Leeds and Her Exposé of the Marijuana Racket; y The Devil's Weed – 1936 ) 
(*) Exploitation: filmes de bajo presupuesto y calidad, de carácter propagandístico, tendientes a “explotar” la aparición de una tendencia o nicho de género. Son pasajeros, y solo sirven a sus fines. Habitualmente, son proyectados de “relleno” en funciones de cine de títulos importantes o de moda.
Las tres películas narraban historias similares: jóvenes que terminan por volverse medio locos como consecuencia de la adicción a la cannabis, y que ejecutan una serie de actos delictivos que van del delito de fuga al asesinato, al suicidio, a la violación y las agresiones mutuas. Jóvenes huérfanas que se dedican a la prostitución para obtener cannabis, y terminaban suicidándose, y otros desatinos diversos. Habiendo visto las tres películas, me he reído mucho pues son tan estereotipadas y caricaturescas que resultan cómicas. Pero lograron generar un consenso negativo entre la población.
LA ILEGALIZACION EN OTROS PAISES
Fue tan fuerte la campaña propagandística en EEUU sumada a la Convención de Ginebra de 1936, que eventualmente derivó en que la mayoría de los países influenciados bajo el conocimiento de “el escándalo” y de esa movilización mediática y luego legal, fueran adoptando medidas y discursos similares, sin ninguna base científica que los respaldara. Ni se cuestionaron la validez o no de los argumentos empleados. De hecho, en la legislación de muchos países ni figura el motivo de su prohibición.
Hoy día es imposible convencer a una persona del común que no la consuma, aún con argumentos y citas científicas, que la ahora “marihuana” no es una droga gravísima, cuyo consumidor es un potencial criminal.
EL SUCEDANEO INEVITABLE
La criminalización del cultivo, venta, distribución y consumo de la cannabis, derivó obviamente en el mercado negro, el cual se transformó en narcotráfico. Y esto comenzó a generar una inmensa cantidad de dinero, y por ende, el obvio y esperable lavado de dinero procedente de él. Quedó dentro del paquete de las realmente “drogas” y cuando se plantea su despenalización, no se puede evitar la referencia al narcotráfico, lavado de dinero y los actos criminales asociados a él.
LO ESPERABLE
Aquel país que despenalice el cultivo y comercialización de la cannabis sativa, tendrá a su alcance una materia prima invalorable, con múltiples aplicaciones posibles y un amplio espectro comercial de sus manufacturas con una balanza muy positiva. Pero primero habrá que atravesar la despenalización de su uso para consumo personal. Un obstáculo importante a superar, que el "más bicho" que posea superficies aptas para su cultivo masivo, lo aprovechará ampliamente. 
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Usos médicos
Están en curso o ya han sido efectuados estudios científicos avalados por testeos y cantidad de muestras de caso respecto de:
- Su eficacia frente a las náuseas producidas por tratamientos de quimioterapia o de tratamiento contra el sida.
- Estimulante del apetito que ayuda a combatir la anorexia
- Reducción de presión intraocular vinculada al glaucoma. Reducción de la PIO alrededor de un 24%, Estudios en pacientes con glaucoma de ángulo abierto lograron reducciones del 60–65% de los pacientes.
- Dolor neurológico: inmunomodulador, neuroprotectror y anti-inflamatorio.
-  Esclerosis múltiple: existen estudios que aseguran la ralentiza. Se ha sugerido que uno de los componentes de la marihuana (CB2) ralentiza el avance de esta enfermedad neurológica en animales, consiguiendo reducir la muerte de células nerviosas hasta en un 50%. Reducción del miedo, los temblores, el insomnio, la espasticidad, relajación múscular, de la presión intraocular o mejoría del control de esfínteres.
- Esquizofrenia: En contraste con los aparentes peligros del THC para los usuarios psicóticos o pre-psicóticos, el CBD (cannabidiol) parece ser tan efectivo como los antipsicóticos de uso común para el tratamiento de la esquizofrenia, y más efectivo que éstos en el caso de los síntomas negativos.
- Cáncer: Una investigación llevada a cabo por la Universidad Complutense de Madrid ha mostrado que el cannabis puede tener efectos muy beneficiosos contra el cáncer. El principio activo del hachís se ha mostrado capaz de acabar con las células cancerígenas, de matarlas y, al mismo tiempo, mantener vivas las que están sanas. Cabe aclarar que dicha investigación fue llevada a cabo en ratas y no en humanos.

3 comentarios:

Moscón dijo...

Miraba un documental días atrás sobre el cáñamo, a grandes rasgos coincidiendo con lo que exponés (y ocultando claro la partecita oscura de los intereses creados), mas un extra:
durante la II guerra como los nipones monopolizaron el cáñamo, a partir de 1940 el gobierno yanqui alentó el cultivo porque hasta el momento era el mejor material para la confección de los cabos, elemento indispensable en la marina. Incluso el agricultor y los hijos eran eceptuados de ser convocados al frente por tratarse productores de materia prima escencial para la contienda.
Terminada la guerra, volvió a la condición anterior y el FBI, la NSA y varias agencias gubernamentales borraron todo vestigio del tema, pero quedó (se les escapó) una copia de un corto sobre el tema en la biblioteca del congreso y los hippies se encargaron de difundirlo.
En fin, nada nuevo bajo el sol, como me decía un viejo cuando yo era chico,"la virginidad es una virtud porque al dueño de la estancia le gustan estrechas".

Abrazo Almita

Almita dijo...

Gracias Moscón, y alegría leerte!!! es realmente una plantita la mar de interesante. Desconocía ese dato sobre la Segunda Guerra, gracias por el aporte... te mando un fuerte abrazo!

pequenia alesita dijo...

es tremendo el prejuicio que se tiene con la marihuana. como consumidor recreativo uno lo nota bastante, pero los que por A o por B la usamos de forma "medicinal" (luego explico las comillas) la pasamos realmente bastante mal.
en mi caso, suelo usarla para el dolor crónico (que viene de la fibromialgia) y a veces para la ansiedad. para la fibromialgia, que es una enfermedad reconocida hace relativamente poco y bastante mal entendida, hay dos o tres medicaciones aprobadas (que originalmente se usaban para otras patologías y resultaron servir para esto). no le sirven a todo el mundo, tienen efectos secundarios, y con todo esto, aproximadamente a la mitad de la gente no le funcionan. el siguiente paso ya es directamente la morfina y sus derivados. desde que me enfermé conocí a muchas personas (mayormente mujeres) con la misma patología, a muy pocas les sirven las medicaciones, muchas (generalmente las mayores) consumen morfina, con todo lo que eso implica (que te deja idiota, que genera acostumbramiento y adicción).

hay estudios que demuestran que la marihuana medicinal funciona mejor para esta patología que las otras drogas aprobadas. en los lugares en que la marihuana medicinal es legal, se usa con muy buenos resultados.
en los lugares en que la marihuana está prohibida es imposible conseguir marihuana medicinal. o sea que, si querés probar a ver si te sirve, primero te encontrás con el problema de tener que buscar un dealer (lo cual conlleva cierto riesgo: que te vendan cualquier cosa, que te estafen, o tener problemas con la cana). segundo: incluso cuando conseguís un dealer de confianza, o amigo que cultive, casi nunca sabés qué es lo que estás fumando. ¿qué variedad? ... casi nadie sabe. si te sirve, ¿cómo volvés a conseguir la misma? y si no te sirve, ¿probás otras? (porque puedo atestiguar por mi experiencia y la de otras personas que algunas variedades te sirven y otras hasta te pueden empeorar)

aún así a lo largo del tiempo, he visto en los grupos de pacientes mujeres mayores (hago hincapié en la edad porque suelen ser más reticentes que las jóvenes a probar) que en medio de la desesperación por no encontrar tratamiento, eventualmente probaron (después de idas y venidas, búsquedas de dealer, y en muchos casos, por suerte, con ayuda de alguien dentro del grupo que "convidó")... y en muchos casos tuvieron buenas experiencias, algunas de ellas incluso terminaron disfrutando el lado recreativo también y compartiendo con otros conocidos sus experiencias (otras no se animan a mencionar el asunto ni a sus propias familias...)

y el prejuicio se extiende. la familia, vecinos o conocidos, incluso con los médicos. yo tuve esa experiencia con mi psiquiatra, a la que le conté que fumaba marihuana para el dolor (siempre prefiero dejarlo en claro con mis médicos por cualquier efecto que pueda tener) y me dijo que no buscara excusas para drogarme y que ella podía recetarme derivados de la morfina. así, como si la morfina fuera un caramelito.

¿cuántos problemas podríamos solucionar si la marihuana fuese legal? y en este caso, encima, hablo de variedades medicinales, que pueden llegar a salvar vidas (conozco al menos dos personas, una mayor y una chica de veintipico, que se suicidaron por no poder lidiar con esta enfermedad de mierda... dejaron mensajes al respecto, por eso nos enteramos).
yo personalmente estoy a favor de la legalización de toda variedad, como consumidora pero también porque creo que la abolición nunca sirve, incluso cuando hablamos de drogas que sí, realmente, destruyen la salud de los consumidores.
pero encima hablando de marihuana medicinal, ¿cómo cabe oponerse a algo que puede ser la única solución para muchos?

para muestra basta un botón: el primer paciente en tener un fallo favorable para utilizar marihuana medicinal (importada) por una neuropatía derivada del HIV, no pudo medicarse porque nuestros gobernantes "pro" le apelaron el fallo...

por cierto, todo lo que cuento saldrá en breve en la revista THC, donde me entrevistaron :P

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